
Descripción y filosofía
Nuestro estilo de atención es personalizado y adaptado a cada residente, siempre intentando mantener la mayor libertad y autonomía posibles.
Disponemos de unidades de convivencia independientes, y totalmente personalizables. Todas exteriores, con buena luz natural, baño propio adaptado y camas articuladas automáticas.

Misión
Proporcionar cuidado integral personalizado y de calidad a las personas que por su longevidad, enfermedad y/o desarraigo de sus capacidades personales y su bienestar general.

Visión
Conseguir un alto nivel de satisfacción y confianza en las personas institucionalizadas en nuestros centros y promover una organización con un equipo interdisciplinario y con un estilo participativo.
Valores
Espíritu de Familia
Espíritu de Familia que caracteriza a las hermanas Carmelitas de San José en el que todos se puedan sentir acogidos y valorados.
Respeto
Respeto a la diversidad de ideas, creencias, opiniones formas de ser, permitiendo de esta manera que todo ser humano se sienta único en el trato y en la atención.
Diálogo
Diálogo que lleva a la escucha atenta, serena y comprometida que permite la participación y la integración, de los usuarios, familiares, colaboradores y personal del centro.
Actitud de trabajo positiva y responsable
Vivido y expresado como servicio y compromiso en la lucha y la defensa del derecho que tiene la persona mayor de realizarse en esta etapa de su vida.
Dignidad
Que se reconozca a cada persona como un ser único que necesita de un espacio y de la satisfacción de tener cubiertas sus necesidades básicas y personales.
Humanismo Cristiano
El centro como parte de un instituto religioso realiza su labor dentro del espíritu y la práctica del humanismo cristiano el cual reconoce la dignidad de la persona, sobre todo en los momentos de mayor fragilidad por la edad o enfermedad.
Empatía
A través de la escucha activa, comprensiva y amable acercándose lo más posible a la realidad de la persona mayor y fomentando la esperanza.
Estilo directivo accesible
Concebimos el trabajo en equipo, no solo como un imperativo organizacional, sino como una cultura de colaboración y comunicación, que preside nuestra tarea y nuestras relaciones profesionales.